Todas las ventajas de la externalización


El Outsourcing, como práctica cada día más utilizada por las empresas, conlleva muchas ventajas que todo el mundo debería conocer.

Entre las más destacables, se encuentran:
 
Reducción de los costes:
Al prestar el mismo servicio a una mayor base de usuarios, las empresas proveedoras de servicios de outsourcing se benefician de economías de escala que les conducen a minimizar sus costes y poder ofrecer sus servicios a un precio más competitivo que el desarrollo interno de los mismos por el cliente.

Las economías de escala se pueden manifestar de diferentes maneras. Una de ellas, es la reutilización de modelos desarrollados para un cliente en relación con otro. Esto es, el proveedor que vende el mismo sistema de software a varios clientes, tiene una mayor base de usuarios entre los que distribuir los costes fijos de desarrollo del sistema.

Otra ventaja de adquirir un mayor tamaño, es la mejor distribución del trabajo y la utilización más eficiente de los recursos.
 
Transformación de la estructura de costes:
Mientras que por el servicio contratado al proveedor, normalmente se pagarán unos costes variables en función del uso que se haga del mismo, si la empresa quisiera prestar dichos servicios internamente, debería contar con unas determinadas estructuras fijas que le supondrían un coste fijo, con independencia del uso que se hiciera del servicio.
 
El proveedor externo, por su parte, dispondrá en todo momento de infraestructuras modernas y tecnológicamente muy avanzadas, algo que en ocasiones la empresa podría no ser capaz de permitirse cuando desarrollara dicha tarea ella misma.
 
Flexibilidad:  

En muchas ocasiones, la razón que lleva a las empresas a externalizar es la flexibilidad que consiguen con esta práctica. Así pueden aumentar o reducir la capacidad productiva de forma sencilla, sin tener que atravesar largos procesos de selección y/o regulación de empleo, lo que mejora la adaptabilidad ante cambios en el entorno.
 
Rapidez: 
La posibilidad de adquirir sistemas ya desarrollados por el proveedor del servicio y que sólo hay que adaptar y personalizar al cliente final, así como el hecho de que el proveedor es un especialista en su materia, aporta una gran rapidez frente al tiempo que tardaría el cliente en desarrollarlo internamente desde el principio. Por lo tanto, esto permite reducir el tiempo que tardan los productos en llegar al mercado.
 
Especialización: 
Los proveedores de servicios de outsourcing normalmente están especializados en un número de actividades muy reducido que saben hacer muy bien. Ello les permite disfrutar de economías de especialización y ahorrar costes, con lo cuál, pueden ofrecer sus servicios a un coste menor del que le supondría a la empresa desarrollar esa capacidad internamente.

Pero al mismo tiempo, en muchas ocasiones, su especialización les permite ofrecer un servicio de calidad superior al anteriormente prestado por el propio cliente. El cliente ve incrementado, al mismo tiempo, su capacidad de desarrollar nuevos productos y servicios y obtener acceso a nuevas tecnologías y competencias.