La práctica del Outsourcing en su entorno


Hace un tiempo, se ha producido un cierto despertar o
sensibilización entre los usuarios respecto a la práctica del Outsourcing.
El aletargamiento desaparece y se reaviva el interés por conocer la situación de los servicios que engloba el concepto
outsourcing.
Ya no se pregunta por el significado de la palabra en sí, pero sí se hacen cábalas sobre su posible rentabilidad y se cuestiona la eficiencia de sus aportaciones. Será por desconocimiento, evidentemente, porque las empresas que prestan estos servicios
explican, y repiten, que sus usuarios están encantados con las atenciones que reciben. La discordancia en las opiniones
dubitativas, o contradictorias, respecto al mensaje de los
outsourcers, habría que buscarlo en fallos de comunicación por parte de estos últimos.
No es fácil disponer de datos precisos sobre la evolución del
outsourcing en España, pero sí parece -por los testimonios de los outsourcers- que va creciendo el número de los “users” de estos servicios, con niveles de compromiso diferenciados.