Aumenta la estrategia en el Outsourcing


A pesar de que todavía domina el outsourcing tradicional, este mercado está evolucionando. Mientras que, hace cinco años, el lema para invertir en este tipo de servicios era “más barato, mejor y más rápido,” la nueva consigna es “mejor, más barato y más rápido.”
La creciente complejidad y volatilidad del entorno empresarial ha obligado a las compañías a evaluar sus estrategias, capacidades y recursos y a reconsiderar el concepto de outsourcing como un medio para enfocar sus retos y prepararse para el incierto futuro.
El outsourcing está pasando de ser un mecanismo táctico y de control de costes a convertirse en un movimiento estratégico para cambiar la posición de una compañía.
Aunque el coste es todavía un factor fundamental para la mayoría de empresas, dados los retos a los que éstas tienen que hacer frente y la volatilidad de muchas de ellas, actualmente consideran el outsourcing como un medio para aumentar su flexibilidad y adaptarse a un mercado en constante evolución y cada vez más
competitivo.
Las relaciones entre el proveedor del servicio y el cliente están cambiando. A medida que el outsourcing se vuelve menos táctico y más estratégico, también debe hacerlo la naturaleza de la relación y el tipo de contrato.
Los clientes buscan una relación más estratégica que les ayude a centrarse en su core business.